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jueves, 25 de junio de 2009

TRADICION ORAL DE COROICO


EL LLUJTI EN LOS CAFETALES
(Tradición oral coroiqueña)
Una vez estuve en mi cafetal cosechando café con mi abuelita Escolástica, quien era muy viejita de aproximadamente 114 años, utilizaba dos bastones y caminaba a penas. Tal día cuando estuvimos comiendo en hora de almuerzo; de repente escuché una especie de voz o silbido muy bonito y fino, parecía como si una sirena estuviera silbando, por eso le pregunté a mi abuelita: _¿Qué es eso abuelita? _y ella me respondió _el que esta silbando es el Llujti.
Dice que hace muchos años atrás siempre caminaban los Llujtis, eran como duendes, pequeños enanitos muy sucios harapientos, pulgosos y sus cabellos enredados por la pestilencia; rondaban en busca de legía (producto tipo galleta, elaborado con ceniza de ciertos vegetales, agregado con agua azucarada, que sirve para endulzar el masticado de coca); y ella me contó que un día estaba solita en su cafetal y vino ese Llujti diciendo: _ Lejiyita pues regálame_ y ella respondió _ ¡ya toma! _. Y después el Llujti se fue muy contento.
Dice que era como un duende pequeño de cabellos largos y muy enredados y los dedos de los pies estaban mirados hacia atrás y los talones hacia delante. Se dice que los llujtis vivían en lugares apartados y calurosos, en ríos lejanos; en la actualidad se siguen escuchando los silbidos pero no su presencia.
Finalmente, cabe aclarar que en el altiplano los habitantes conocen a la legía con el nombre de LLUJT’A. Seguramente este denominativo se da por esos misterios del famoso Llujti, que es un personaje mítico de la cultura yungueña, a quien le encanta la lejía. Por: Lilian A. Jove Quispe (3° “B”)